Río perdido

Río perdido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Muy bien, Bill, comprendo tu manera de pensar. Ahora espero oír qué es lo que ha pasado.

—Setter nos ofreció cien dólares a cada uno si le dejábamos en la creencia de que Ben y sus amigos le habían atacado los tres. Pero no sucedió así. Fue Ben solo quien lo hizo. Le zurró a Setter, y el espectáculo era muy di vertido.

Bueno, ¿qué motivo había?

Sneed se sentó de nuevo en la silla de montar, menos beligerante, al saber que le iban a escuchar.

—Llegamos a Río Perdido a eso del mediodía —empezó—. Ben estaba en casa con el indio y nos invitó a comer con la mayor amabilidad. Nos dijo que su socio estaba en los campos de lava, donde habían cogido una gran manada de caballos salvajes. Él y Modoc habían llevado algunos al rancho todos los días. Después de comer fuimos a ver los caballos. ¡Vaya un lote! Ben debe de ser una maravilla con esos animales. Setter se quedó viendo visiones, se excitó y, poco después, dijo: «Mi socio Blaine desea comprar su terreno, lo mismo que los de Sims y sus vecinos, y puede usted venderle al mismo tiempo esos caballos. Ben puso una cara extraña, pero contestó con mucha calma que no pensaba vender nada y que, en cuanto a Sims y sus vecinos…, tampoco podían vender, porque él, Ben, ya había comprado sus ranchos hacía tiempo».

Sneed se detuvo, echándose a reír con fuerza.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker