RÃo perdido
RÃo perdido Poco después de oscurecer hallábanse otra vez en camino, encontrando el viajar de noche más agradable que de dÃa. Hall mostrábase locuaz y daba poca importancia a la captura de su banda. No se dirigÃa a Nevada, pero era obvio que deseaba hablar con Ben. Éste también tenÃa ganas de hablar con Hall, pero estaba decidido a esperar hasta que el bandido se viese frente a Setter, ya que confiaba mucho del careo de los dos.
A1 avanzar la noche aumentaba el frÃo. La escarcha blanca rutilaba a la luz de las estrellas. Las herraduras de los caballos arrancaban sonidos metálicos al chocar con las piedras. Modoc cabalgaba en la vanguardia con los caballos de carga. Nevada iba delante de los bandidos, su rifle cruzado sobre la silla, y de vez en cuando se volvÃa para mirarlos. Ben cabalgaba a muy poca distancia de Hall, quien era el último en la fila de bandidos sólidamente atados.
Ben observó con atención cómo iban palideciendo las estrellas. El amanecer no estaba lejos. Pronto estarÃa en su casa y no muy distante del rancho de los Blaine y de Ina.