Senda de héroes
Senda de héroes En octubre, la expedición salió, por fin, fuera de aquella Tierra de Siempre, Siempre Igual, como la había llamado Red Krehl, desembocando en un ligero declive cubierto de hierba que daba entrada a un valle que parecía sin fin por la parte del Oeste y limitado hacia el Norte por montañas de púrpura. Aquellos montes prometían agua; un hilo de verde más oscuro anunciaba el curso de un río o de un arroyo. Llegaron a él al cabo de tres días, y no puede decirse que fuera demasiado pronto para salvar el ganado.
Los animales se metieron dentro de la corriente con una precipitación que no fue posible contener, haciendo refluir el agua. Muchos se ahogaron, otros quedaron atascados en el lodo, unos cuantos murieron bajo las patas de los demás.
—Emplazad el campamento para varios días —ordenó Stanley Dann cuando el rebaño de los bueyes y la remuda estuvieron en la pradera de la otra orilla.