Senda de héroes
Senda de héroes Al fin, Stanley Dann llegó a la conclusión de que cualquiera de las corrientes de agua que habían atravesado podía ser el Cooper Creek, famoso en las anales de las exploraciones.
Pero admitía que esperaba encontrarse con una corriente considerable.
Dann debería haberse dado cuenta desde mucho antes, pensaba Sterl al ver que el calor del sol iba creciendo insensiblemente cada día, de que el agua escasearía cada vez más. Sin embargo, las cadenas de montañas que se elevaban, allá, en la lejanía, infundían esperanza.
Por esta maleza, cuya monotonía pesaba tanto en el espíritu de los exploradores que hubieran saludado con alborozo la llegada de un desierto, nunca andaban a un promedio superior a cinco millas diarias. Las acampadas en parajes desprovistos de agua se hacían más frecuentes; por eso, al encontrarla, hubo que añadir al retraso un par de días de permanencia junto a los pozos.