Senda de héroes
Senda de héroes En aquel momento Holand llegaba al galope, con la cara encendida, sudando, para decir a Ormiston que desviara su rebaño hacia el Este.
El ganadero, por toda respuesta, gritó:
—Preocúpese de sus asuntos.
—¡Está atrayendo el rayo sobre su cabeza! —replicó Sterl—. Rollie, siga a caballo y advierta a los vaqueros de Dann que se aparten de prisa de allá. ¡Que retrocedan hacia esta parte! —dicho lo cual, hizo dar la vuelta a King y se alejó como el viento. Leslie y Drake partieron detrás de él.
Al encontrarse a mitad de la gran manada, Sterl hizo seña a los ganaderos de aquel lado que galoparan adelante formando lÃnea con Drake. Él, acompañado de Leslie, se reunió al momento con Larry y Red.
—¡Son tozudos como mulas! —exclamó este último. —No me maravilla. Pero es preciso que los desviemos. Ormiston no sabe lo que es ganado. Ha dicho que no dejarÃa mezclar su vacada con la de Dann.
—¡Esto resultará divertido como una danza macabra para los vaqueros que están entre las dos!
Sterl se empinó sobre los estribos para mirar al otro lado del rebaño.
—Ahora se apartan. Son los dos últimos hombres de Ormiston. Pero aquel que se ve allá adelante...
—No podemos esperar, amigo —gritó Red, sacando el revólver—. RetÃrate un poco, Leslie.