Senda de héroes
Senda de héroes En aquel momento, King llegaba a su altura. Sterl señaló indicando los estribos. Leslie comprendió al momento el significado de aquel gesto; sacó fuera casi todo el pie y se sostuvo sobre las puntas de manera que en caso de que él lo juzgara preciso, la pudiera levantar de la silla. El vaquero se vio libre del terror que le habÃa sobrecogido. La muchacha sabÃa montar; podÃa tenerse confianza en ella. Otra vez impulsó a King adelante con objeto de hacer girar a los guÃas de aquel grupo disidente hacia la derecha. El negro, magnÃfico de movimientos, salió a escape. Un novillo esbelto, corredor, de ojos encarnados y aire salvaje, dirigÃa el motÃn. En el momento preciso, Sterl dio la vuelta v disparó. El corpulento novillo se levantó de un brinco para quedar luego tendido en tierra, y los otros pasaron sobre su cuerpo pegando saltos y trazando curvas. Larry y Red acudieron con las pistolas escupiendo fuego. Los ganaderos de atrás quedaron perdidos en el polvo. Entre los tres, hicieron dar la vuelta a los revoltosos y en menos de un cuarto de milla los tuvieron otra vez agrupados con el grueso de la manada.