Senda de héroes
Senda de héroes Los rápidos ojos del vaquero fueron los primeros en advertir que detrás, entre él y los otros jinetes, se había separado un espolón de ganado y avanzaba veloz describiendo un rápido movimiento envolvente.
Red y Larry habían marchado delante, pero, ¿y Leslie? Los animales iban a cerrarle la salida. Era preciso correr a su lado inmediatamente. Y uniendo la acción al pensamiento, lanzó a King al galope. Lady Jane era una yegua muy rápida. Sterl no temía que se dejara aventajar ni por los bueyes más enloquecidos. Pero, precisamente a causa de su gran espíritu, podía ser que en el momento cumbre se desbocase.
Ésta era la primera vez que Sterl había lanzado a King al galope tendido. ¿Correr? Era más que correr; era volar en alas del viento. Afortunadamente, Leslie le vio correr, y entonces se dio cuenta del espolón de ganado. Pero no perdió la cabeza. Rápida como el rayo, impulsó a Lady Jane fuera del alcance de aquella avenida de pezuñas, cabezas y cuernos que se acercaba. Bajo la sorpresa y el dolor de las espuelas, la yegua arrancó de un salto y partió disparada como una flecha, saliendo del arco.