Senda de héroes
Senda de héroes —Hazelton —dijo el jefe—. Éste es el lugar por donde cruzaremos. Eric es contrario a mi parecer, y Ormiston jura que volverá a traer su vacada a este lado. ¿Quieres hacerte cargo de la tarea?
—SÃ, señor. Aunque hoy no podremos realizarla toda —respondió Sterl formalmente—.
Pero debemos transportar todos los géneros al otro lado antes del oscurecer, porque por la noche los indÃgenas vendrán por aquÃ. Éste es un trabajo de acarreo. Déme veinte jinetes y cinco relevos de caballos. Vaciaremos las carretas y los carromatos y cada caballista transportará lo que pueda llevar con seguridad, sin que se moje. Las provisiones, serán lo primero.
El jefe exclamó dirigiéndose a los otros:
—Amigos, todos habéis oÃdo a Hazelton. Recibid las órdenes que os dé.
¡Desenganchemos y emprendamos la tarea!
—Dann, quisiera decirle unas palabras como aclaración —solicitó Ormiston.
—Le escuché de sobra, Ashley. ¡Basta ya! ¡Ah I, olvidaba decirle que he dado orden de que sumaran trescientas cabezas de las mÃas a su vacada tan pronto como hayamos cruzado.