Senda de héroes
Senda de héroes —Muchos negros ahà cerca.
Rollie subió apresuradamente para informarlos de que la vacada seguÃa descansando, pero que el rebaño mayor de caballos se habÃa dispersado.
—Hemos encontrado uno muerto a lanzadas y descuartizado. Una hazaña de los aborÃgenes —añadió Rollie.
—¿Preferirán estos salvajes la carne de caballo a la de ternera? —preguntó Dann incrédulamente.
—Me han dicho que algunas tribus, sÃ, la prefieren. Bligh ha oÃdo indÃgenas esta mañana temprano —afirmó Slyter—. Por pronto que nos vayamos, nunca lo será demasiado, ahora.
Bligh y sus tres disidentes condujeron una reata de caballos al otro lado del rÃo. Bill, el cocinero, se habÃa deslizado hacia la orilla, bajo el abrigo de la maleza, para montar uno de los corceles. Sin decir adiós, ni mirar atrás, siguió la senda de los vaqueros y penetró en el rÃo.
Red, siempre vigilante, estaba sentado al lado de la lumbre engrasando el rifle.
—Éste es un extraño caso —dijo—. Bligh era muy atento con Beryl al principio. Uno habrÃa pensado que le dirÃa adiós y le desearÃa buena suerte, a ella, por lo menos, ya que no a su padre.
—Te apuesto dos piezas y un chelÃn a que Bligh vuelve.