Senda de héroes
Senda de héroes El rifle de Red volvió a disparar. Se oyó un abominable gemido de agonÃa. Dann y Slyter habÃan buscado refugio detrás de la carreta de este último. Un vaquero hacÃa entrar precipitadamente a las mujeres dentro de la misma.
—i Echaos al suelo! —ordenó Slyter—. Aquà va uno de mis rifles, Stanley... ¡Ojo atento!
¡Vigilad aquel trozo de matorrales!
Unos gritos de alarma de los vaqueros que habÃan pasado a la otra orilla arrancaron de Dann una orden terminante:
—¡Ouedaos ahÃ! ¡Corred! ¡Los aborÃgenes atacan!
Sterl dirigió una mirada a su alrededor en busca de Red. Sus ojos se Posaron en Pligh, tendido de costado, agitándose en una última convulsión.
Desde detrás del carromato, a una docena de pasos de distancia, Red le gritó:
—Se nos han echado encima por la izquierda. Retrocedan por el mismo camino. Veo a Larry y a Ben corriendo como demonios por el borde del ribazo. Pronto les oiremos abrir el baile.
El rifle de Red levantó la voz.
—¡Ah! Estos demonios no son tan precavidos como los pieles rojas.
—¿Dónde está Rollie?
—AquÃ, a mi derecha, detrás de este tronco. Pero sólo tiene su revólver de seis tiros.