Sombreros gemelos
Sombreros gemelos Una casa ranchera, bala, de tejado rojo y rojos muros de adobe se erguÃa tras la orilla norte del rÃo, y bajo ella, donde los algodoneros se precipitaban en dirección al valle, se extendÃan cercados y cobertizos, cuadras y graneros en pintoresca confusión. Las manadas de caballos en los campos, los montones de alfalfa y los hatos de reses que moteaban el valle y las pendientes inmediatas, daban fe de la prosperidad de algún ganadero.
—¡Demonios! —exclamó Brazos con la entusiástica vehemencia que le caracterizaba—.
¿A quién pertenece ese rancho?
Inskip, el tejano que marchaba al lado izquierdo de Brazos, más allá del hombre a quien Brazos habÃa dirigido la pregunta, decidió contestarle.
—Ese rancho se llama «Sombreros Gemelos» —contestó con voz perezosa, que denotaba algo más que su deseo de informarle—. Ahora es propiedad de Raine Surface, que posee unas ochenta mil cabezas de ganado con la marca de «Sombreros Gemelos». Antes pertenecÃa a Abe Neece, el padre del joven cuyo cadáver llevamos a la población. Abe vive todavÃa, pero está completamente trastornado por la pérdida del rancho.
—¡No es extraño! —exclamó Brazos con sentimiento—. ¡Demonios! Prefiero ser un vaquero sin trabajo antes que encontrarme en su situación.
Bodkin se dirigió nuevamente a él con una expresión maligna impresa en el semblante.