Una Mujer indomable
Una Mujer indomable Pero después se quedó unos momentos más ante la soñadora y silenciosa selva. Aquel inesperado e incomparable accidente que tanto significaba para él le parecía inexplicable considerado como sencillo accidente de la vida en la región ganadera. Las cavilaciones de Logan no se hallaban a la altura de la situación a lo que de lo sucedido parecía desprenderse. ¿Para qué estaba reservada su indeclinable energía, para qué su largo y afanoso trabajar? ¿No le había dicho Lucinda que aquello debía constituir una lección para él, que había estado excesivamente a su único trabajo, que era demasiado propenso a la duda y el temor? Un algo innominable, ignorado e ineludible flotaba sobre su vida. Una plañidera agitación de la gran selva, un aliento del alma de aquella naturaleza ruda contrapesó sus emociones; era un susurro cuyo significado se le escapaba.