Don Segundo Sombra
Don Segundo Sombra -Pa usté solo.
Bajo el alero del galpón, me puse a desparramar mis pilchas a fin de que se orearan. Don Segundo no estaba. El patrón vino al rato y, mirando al hombre del tostado, preguntó:
-¿Y?
-No me ha contestao entuavía. Yo le he dao el parte.
-¿Cómo te llamás? -me preguntó el patrón.
-Quisiera saberlo, señor.
El patrón frunció el ceño.
-¿No sabes de donde venís tampoco?
-¿De ande vendrá esta matrita? -comenté como para mí.
-¿De modo que ni tus padres quedrás nombrar?