Don Segundo Sombra
Don Segundo Sombra -¿Padres? No soy hijo más que del rigor; juera de esa, casta no tengo nenguna; en mis pagos algunos me dicen «el Guacho».
El patrón se tiró los bigotes, después me miró de frente. Nunca nadie me había mirado tan de frente y tan por partes.
-Razón demás -me dijo- pa que te quedes conmigo. [331]
-Siento endeveras señor, pero tengo compromisos que no puedo dejar de cumplir. Usté me disculpará..., y muchas gracias de todos modos.
El hombre se fue.
Nos sentamos con el domador, bajo el alero. Parece que el día estaba especial para los consejos, pues mi compañero, después de haber golpeado el suelo pensativamente con el rebenque, durante un tiempo, me dijo:
-Vea mocito. No es que yo quiera meterme e suh'asuntos, pero no rechace la oferta antes de pensarla. El patrón aunque es medio mandón pa'l trabajo, es servicial cuando quiere.