Don Segundo Sombra
Don Segundo Sombra -Mala inclinación tenés -continué, mirando el pelo motoso y desordenado de mi interlocutor- si fuera el patrón te mandaría cortar la porra pa rellenar pecheras.
Una risotada general acogió mi discurso. Cuando se hubo terminado, un hombre de los más viejos me reconvino con altura:
-Muchas leyes parece que tenés, pero es güeno no querer volar antes de criar bien las alas. Sos muy cachorro pa miar como los perros grandes.
Una mirada me había bastado para saber quién me hablaba y esa vez agaché la cabeza, diciendo mansamente, como corresponde cuando se habla con un mayor: [46]
-No crea señor, también sé respetar.
-Así debe ser -concluyó el viejo, y después de una breve pausa volvió a correr la broma de punta a punta de la mesa.