Juan Moreira
Juan Moreira Fue entonces que Moreira hizo la siguiente acción hermosa, que tal vez vino a ser su salvación, cuando una partida de la Guardia Provincial, mandada por el mismo coronel Garmendia, batÃa los campos para reducirlo a prisión vivo o muerto; interesante incidente que figurará en el curso de esta narración.
Las elecciones habÃan terminado en Navarro, pero los odios de partido que engendra esta clase de luchas no se habÃan extinguido.
El rencor de los caudillos electorales no se acallaba y los trabajos de venganza habÃan suplantado a los electorales, dando margen a injustas persecuciones.
El señor Marañón, caballero de muchÃsima influencia, arrastraba con su prestigio a gran número de paisanos, contribuyendo eficazmente al triunfo electoral que acababa de obtener en Navarro el poderoso bando polÃtico a que se plegara Moreira.
Esto puso a Marañón en el duro trance de ser asesinado varias veces, debiendo su salvación a una serie de casualidades.
Según se dice, uno de los caudillos enemigos, que no nombramos por la posición que ocupa hoy, era el más empeñado en hacer desaparecer a Marañón, y con él, su poderosa influencia electoral.