Juan Moreira

Juan Moreira

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La jarana se armaba entonces en toda regla: al rancho empezaban a caer los amigos de los alrededores, el cimarrón circulaba de boca en boca, alternando con un traguito de ginebra, y el baile seguía a la décima y al triste, baile alegre e inocente que duraba hasta las doce de la noche o la una de la madrugada.

En estas correrías y jaranas Moreira conoció a Vicenta, joven paisanita cuya hermosura era proverbial en el pago, y entonces el rancho de Vicenta fue el preferido por Moreira para sus noches de baile y alegría.

Generalmente querido por su extremada bondad y mansedumbre, en los bailes que improvisaba Moreira no había el menor disgusto, pues a la par que se le quería, se le respetaba, y ninguno hubiese querido granjearse su enemistad.

Este género de bailes pasa siempre en el mayor orden, porque a ellos concurre sólo la buena gente trabajadora y alguno que otro forastero que es invitado a desensillar, porque la hospitalidad para el gaucho es una especie de religión que practica con placer.

Los gauchos alzados y vagos no concurren nunca a este género de bailes, porque siempre andan huyendo de los centros de población, frecuentados por la autoridad.

Su teatro es la pulpería, donde se apea de noche y de donde sale de día a vagar hasta la vecina, con el ojo siempre avizor y la daga al alcance de su mano.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker