Juan Moreira
Juan Moreira El partido vencido empezó a calumniar a Moreira contando «horribles asesinatos» que no habían existido jamás, haciéndole figurar como principal autor de ellos, para obligar al gobierno a tomar una medida enérgica contra el gaucho que tan dominados los tenía.
Fue entonces que el gobernador de la Provincia, que lo era entonces don Mariano Acosta, dispuso que salieran fuerzas de la Guardia Provincial a perseguir vagos y cuatreros en la campaña, prendiendo de paso al célebre Juan Moreira, en cualquier parte donde se le hallara.
Y el mismo coronel Garmendia, al frente de una compañía de su bizarro cuerpo, dio una batida general por esos pueblos de campo, trayéndose gran cantidad de vagos y gente de libertad perjudicial; pero no pudo dar con Juan Moreira, por más que lo buscó a pleito por todos aquellos parajes donde sospechaba o le indicaban que podía hallarse.
En muchos de estos parajes los piquetes hallaron los rastros, frescos aún del paisano, pero todos ellos volvieron sin lograr verle la silueta.
En Navarro supo el coronel Garmendia, por persona que acababa de verlo, que Moreira estaba armando barullo en la tienda y almacén del señor Olazo, donde tuvo principio la lucha que terminó con la muerte del célebre paisano Leguizamón.