Juan Moreira
Juan Moreira Cortinas regresó a Buenos Aires con el triste parte de lo que habÃa sucedido, y el gobierno de la provincia pudo convencerse de que la prisión de Moreira era cosa más seria de lo que parecÃa.
Juan Moreira se vino entonces al partido de Lobos, siendo juez de paz, como hemos dicho, don Casimiro Villamayor. PermanecÃa en el pueblo un dÃa y una noche, e iba en seguida a refugiarse a casa de su hermano Inocencio Moreira, que está actualmente de vigilante en la policÃa, o a casa de Cuerudo, de quien nos ocuparemos más adelante.
El teatro de sus nuevas hazañas fue desde entonces el partido de Lobos, en cuyas pulperÃas y casas de negocio empezó a oÃrse el nombre de Moreira ligado a todo género de hombradas.
Sin embargo, nunca se oyó decir que hubiera hecho alguna muerte a traición o que él hubiese sido el provocador de un conflicto o lance sangriento.
Una noche Moreira se metió en un baile que se daba en una casa a orillas del pueblito, y donde danzaban alegremente numerosas parejas.