Juan Moreira

Juan Moreira

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Moreira se puso de pie en un movimiento nervioso, y dirigiéndose a su caballo le apretó la cincha y le puso el freno con increíble rapidez, quedando a su lado en observación.

A los pocos minutos de estar en esta actitud volvió a oírse el relincho más próximo; relincho que fue respondido por el overo, y sobre el camino, a veinte cuadras de distancia, se dibujó la silueta de un paisano.

La vista del gaucho es una vista proverbial: él conoce el pelo de un caballo, a la distancia en que un ojo vulgar sólo percibe un pequeño bultito en el horizonte, y conoce al jinete que lo monta, como dicen, en su modo de sentarse.

Gracias a esta vista imponderable, Moreira había reconocido en aquella silueta al amigo Julián, como éste había conocido al overo bayo.

Julián dirigió entonces su caballo hacia el cicutal, mientras Moreira volvía a quitar el freno y aflojar la cincha de su parejero.

Cuando Julián se aproximó, Moreira sonreía melancólicamente, y mientras aquél ponía su zaino en las cómodas condiciones del overo, sintió que Moreira le golpeaba la espalda diciéndole:

—¿A qué ha venido, amigo? ¡Ya le dije que esta patriada la tengo que hacer solo!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker