Tan poca vida
Tan poca vida Esa confesión dejó una marca en Jude, pero también una carga. No podÃa evitar preguntarse si era digno de ese amor, si podÃa sostenerlo sin destruirlo. Las heridas de su pasado seguÃan abiertas, y cada intento de enfrentarlas parecÃa empujarlo más cerca del abismo.
Mientras tanto, JB intentaba hacer las paces con Jude, pero su enfoque directo y a veces insensible complicaba las cosas. Una noche, durante una reunión en el loft de Malcolm, JB rompió el hielo con su habitual sarcasmo. —¿Sabes? DeberÃas dejarme fotografiarte otra vez. Algo más esperanzador esta vez. Jude lo miró con una mezcla de incredulidad y resignación. —¿Esperanzador? ¿De verdad crees que hay algo de eso en mÃ, JB?
El silencio que siguió fue aplastante. Incluso JB, con todo su ego, supo que habÃa cruzado una lÃnea. —Lo siento. No quise decir eso. —No importa. No importa nada, en realidad.
Malcolm, quien siempre habÃa sido el más pragmático, trató de intervenir, pero sus intentos de mediar solo subrayaron lo frágil que era la conexión entre ellos. La conversación se desmoronó, dejando a cada uno en su propio rincón, luchando con pensamientos que no podÃan compartir.