Tess de D'Urberville
Tess de D'Urberville Pero la opinión del pastor de que los estudios en aquel centro sólo tenían razón de ser como preliminar para tomar las órdenes, era tradicional en la familia, y tan arraigada estaba tal idea en su mente, que el joven mismo hubo de pensar que no debía insistir más sobre este punto, pues lo contrario hubiera sido tanto como traicionar a sus padres, los cuales se habían impuesto tantas privaciones para darles la carrera de pastor a sus tres hijos.
—Bueno, me pasaré sin Cambridge —acabó por decir Ángel—. Comprendo que no tengo derecho a ir allá en estas circunstancias.