Tess de D'Urberville

Tess de D'Urberville

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

No respondió Ángel, y ella, con el rostro lívido, se levantó de un salto.

—Ángel, Ángel, ¿a qué viene esa risa? ¿No comprendes lo que significa para mí?

Ángel movió la cabeza.

—Yo siempre —continuó Tess— esperé, deseé, recé por hacerte feliz. Nunca pensé sino en el medio de conseguirlo y en lo indigna que sería si no lo procuraba. ¡Ésa fue mi única intención, Ángel!

—Lo sé.

—Yo pensaba, Ángel, que me querías por mí misma. Y si en verdad me quieres, ¿por qué me tratas de este modo? ¡Me das miedo! Mi único afán es el de compartir contigo todas las cosas buenas y malas de la vida. Nada más pido. Y siendo así, ¿es posible que tú no me quieras?

—Repito que la mujer que yo quería no eres tú.

—¿Pues quién entonces?

—Otra que tiene tu figura.

En aquellas palabras vio cumplirse Tess sus presentimientos de los primeros días. Él la miraba como impostora, como una culpable disfrazada de inocente. Al comprenderlo, sintió terror profundo, perdieron sus mejillas la tensión muscular y su boca tomó el aspecto de un agujerito redondo. Tanto efecto hizo en ella cómo la veía él, que le flaquearon las piernas y él se acercó, pensando que iba a caerse.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker