Tess de D'Urberville
Tess de D'Urberville —Es verdad —repuso el párroco.
—Y lo mismo nos pasó la otra vez anterior…, hará cosa de un mes.
—SÃ; puede que tenga usted razón.
—Bueno, y ¿quiere usted decirme a qué viene eso de llamarme a mà siempre sir John, cuando yo no soy más que John Durbeyfield «el marchante» y gracias?
El cura espoleó su montura hasta acercarla unos pasos al campesino.
—¡Cosas que se le ocurren a uno! —exclamó, y tras vacilar unos instantes, añadió, cambiando de tono—: El haberte llamado de ese modo obedece a un descubrimiento que hice recientemente mientras andaba a la caza de linajes para la nueva historia del condado. Yo soy el padre Tringham, el anticuario del callejón de Stagfoot. Bueno, pues ¿no sabe usted, señor Durbeyfield, que es usted el representante directo de la antigua y caballeresca familia de los d’Urberville, que descienden del señor Pagan d’Urberville, el famoso caballero que vino de NormandÃa con Guillermo el Conquistador, según consta en el Rollo de la Battle Abbey[12]?
—¡Pues es la primera vez que lo oigo, sir!
