Tess de D'Urberville
Tess de D'Urberville —Tenlo por seguro, hombre. Y si no, a ver: levanta un poco la barbilla para que pueda yo apreciar mejor el perfil de tu cara. SÃ; la misma nariz y la misma barbilla… un poco caÃdos, de los d’Urberville. Tu ascendiente fue uno de los doce caballeros que acompañaron a lord de Estremavilla de NormandÃa en la conquista de Glamorganshire. Ramas de su familia poseyeron feudos en esta parte de Inglaterra; sus nombres figuran en los censos del tiempo del rey Esteban[13]. En la época del rey Juan vivió uno de ellos, hombre riquÃsimo, que cedió unas tierras a los Caballeros Hospitalarios. Y en tiempos de Eduardo II, uno de tus antepasados, de nombre Brian, fue llamado a Westminster para formar parte del Gran Consejo. En los dÃas de Oliver Cromwell vinisteis algo a menos, pero no gran cosa, pues en el reinado de Carlos II fuisteis agraciados con el tÃtulo de Caballeros de la Regia Encina por vuestra lealtad. Ya lo ves, en tu familia ha habido muchas generaciones de sir Johns, y de ser hereditaria la CaballerÃa como lo es el tÃtulo de baronet, según ocurrÃa de hecho antiguamente, que se transmitÃa de padres a hijos, tú serÃas ahora sir John.
—¿De veras?
—En resumen —concluyó el cura dándose un fustazo en la pierna con ademán de convencido—, que apenas habrá en toda Inglaterra otra familia de tan noble y rancio abolengo como la tuya…
