Tess de D'Urberville

Tess de D'Urberville

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Era mucha la distancia para hacerla a pie, pero tanta ansia sentía Ángel de estar solo que al principio ni quiso alquilar un coche, ni tomar el ferrocarril que, aunque con un gran rodeo, podía llevarle a donde deseaba. Sin embargo, ya en Shaston se convenció de que no tenía más remedio que tomar un coche, como en efecto lo hizo, aunque era tan largo el trayecto, que hasta las siete dadas no llegó al lugar donde vivía Joan, después de recorrer más de treinta kilómetros desde Marlott.

Como el pueblo era pequeño, no le costó gran trabajo dar con el albergue de Joan, que era una casita rodeada de un jardín tapiado, bastante apartada de la carretera. Saltaba a la vista que, fuera por lo que fuese, no le hacía mucha gracia la visita de Ángel, pues éste pudo notar que lo recibía como a un intruso. Salió a la puerta a ver qué quería, dándole en la cara la luz del cielo vespertino.

Era aquélla la primera vez que Ángel la veía, pero estaba harto preocupado para fijarse en otra cosa sino en que era todavía una mujer hermosa y llena de decoro en su luto de viuda. Tuvo el joven que explicarle que era el marido de Tess, así como el motivo de su visita, que le expuso con visibles muestras de azoramiento.

—Necesito ver enseguida a Tess —añadió—. Usted dijo que volvería a escribirme pero no lo hizo.

—No lo hice porque todavía no ha vuelto a casa —repuso la viuda.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker