La letra escarlata
La letra escarlata También la niña desplegaba aquà un carácter más suave y dulce que en las calles herbosas de la población, ó en la morada de su madre. Las flores parecÃan conocerla, y en un susurro le iban diciendo cuando cerca de ellas pasaba: "Adórnate conmigo, linda niña, adórnate conmigo;"—y para darles gusto, Perla cogió violetas, y anémonas, y columbinas, y algunos ramos verdes, y se adornó los cabellos, y se rodeó la cintura, convirtiéndose en una ninfa infantil, en una tierna drÃada, ó en algo que armonizaba con el antiguo bosque. De tal manera se habÃa adornado cuando oyó la voz de su madre y se dirigÃa á ella lentamente.
Lentamente, sÃ, porque habÃa visto al ministro.