La letra escarlata
La letra escarlata Puede afirmarse que entre toda aquella multitud allà congregada no habÃa figura de aspecto tan vistoso y bizarro, á lo menos en lo que hace al traje, como la de aquel capitán. Llevaba el vestido profusamente cubierto de cintas, galón de oro en el sombrero que rodeaba una cadenilla, también de oro, y adornado además con una pluma. TenÃa espada al cinto, y ostentaba en la frente una cuchillada que, merced á cierto arreglo especial del cabello, parecÃa más deseoso de mostrar que de esconder. Un ciudadano que no hubiera sido marino, apenas se habrÃa atrevido á llevar ese traje y mostrar esa cara, con tal desenfado y arrogancia, sabiendo que se exponÃa á sufrir un severo interrogatorio ante un magistrado, incurriendo probablemente en una crecida multa ó en algunos cuantos dÃas de cárcel: pero tratándose de un capitán de buque, todo se consideraba perteneciente al oficio, asà como las escamas son parte de un pez.