Fenomenología del Espíritu
Fenomenología del Espíritu En tanto que se parte de esta primera unidad inmediata y, atravesando los momentos de la configuración y del proceso, se retorna a la unidad de estos dos momentos, y con ello, de nuevo, a la primera sustancia simple, esta unidad reflexionada es distinta de la primera. Frente a aquella unidad inmediata, o enunciada como un ser, esta segunda, la universal, es la que tiene dentro de ella todos estos momentos en tanto que asumidos. Ella es el género simple que, en el movimiento de la vida misma, no existe para sí EN TANTO QUE esto simple; sino que, en este resultado, la vida remite hacia algo distinto de lo que ella es, a saber, a la conciencia para la cual es como esta unidad, o como género.
Pero esta otra vida para la que es el género como tal, y que es ella género para sí misma, la autoconciencia, sólo se es a sí, primeramente, como esta esencia simple, y, en cuanto puro yo, se tiene a sí por objeto; en su experiencia, que hay que examinar a continuación, se le enriquecerá este objeto abstracto, manteniéndose el despliegue que hemos visto en la vida.