Fenomenología del Espíritu
Fenomenología del Espíritu Así, entonces, la diferencia de la autoconciencia respecto a la esencia es perfectamente transparente. En virtud de ello, las diferencias que hay en la esencia misma no son determinidades contingentes, sino que, merced a la unidad de la esencia y de la autoconciencia —y sólo de esta última podría venir la desigualdad— son las masas de su articulación penetrada de su vida, espíritus no escindidos y claros para sí mismos, figuras celestiales sin mácula, que conservan en sus diferencias la inocencia sin profanar y la unanimidad de su esencia.—En la misma medida, la autoconciencia es relación clara y simple hacia ellas. Son, y nada más: eso es lo que constituye la conciencia de su relación. Así, para la Antígona de Sófocles, valen como el Derecho no escrito e infalible de los dioses
No ahora y ayer, sino eternamente
vive, y nadie sabe cuándo apareció.