Fenomenología del Espíritu
Fenomenología del Espíritu El sí-mismo llega a ser ahí en cuanto sí-mismo; el espíritu cierto de sí existe, en cuanto tal, para otros; su acción inmediata no es lo que vale y es realmente efectivo; lo reconocido no es lo determinado, no es lo que es en sí, sino, únicamente, el sí-mismo en cuanto tal, que se sabe. El elemento de ese subsistir es la autoconciencia universal; lo que accede a este elemento no puede ser el efecto de la acción: éste no resiste en ella, ni tiene permanencia alguna, sino que sólo la autoconciencia es lo reconocido, y gana realidad efectiva.
Con lo cual, una vez más, vemos que lenguaje es la existencia, el estar ahí del espíritu. Él es la autoconciencia que es para otros, que está inmediatamente dada en cuanto tal, y que, en cuanto esta auto-conciencia, es universal. Es el sí-mismo que se separa de sí mismo, que, en cuanto puro yo=yo, se hace objetual a sí, en esta objetualidad se conserva también como este sí-mismo según el sí-mismo confluye inmediatamente con los otros y es su autoconciencia; se oye a sí tanto como es oído por los otros, y este oír es justamente el ser ahí que ha llegado a hacerse sí-mismo.