Fenomenología del Espíritu
Fenomenología del Espíritu El espíritu es contenido de su conciencia, primero, en la forma de la sustancia pura, o sea, es contenido de su conciencia pura. Este elemento del pensar es el movimiento de descender a la existencia o a la singularidad. El término medio entre ellos es su enlace sintético, la conciencia del hacerse-otro, o el representar en cuanto tal. Lo tercero es el retorno desde la representación y el ser-otro, o el elemento de la autoconciencia misma.—Estos tres momentos constituyen el espíritu; su disgregarse en la representación consiste en ser de un modo determinado; pero esta determinidad no es otra cosa que uno de sus momentos. Su movimiento detallado, entonces, es éste: en cada uno de sus momentos, expandir su naturaleza como si estuviera en su elemento; en tanto que cada uno de estos círculos se cierra dentro de sí, esta reflexión suya hacia dentro de sí es, al mismo tiempo, el paso al otro. La representación constituye el término medio entre el pensar puro y la autoconciencia como tal, y no es más que una de las determinidades; pero, a la vez, tal como se ha mostrado, su carácter de ser el enlace sintético está expandido por encima de todos estos elementos, y es su determinidad comunitaria.