Fenomenología del Espíritu
Fenomenología del Espíritu Así, pues, lo que en la religión era contenido o forma del representar de otro, lo mismo es aquí actividad propia del sí-mismo; el concepto obliga a que el contenido sea la propia actividad del sí-mismo;—pues que este concepto, como vemos, es el saber de la actividad del sí-mismo dentro de sí como toda esencialidad y toda existencia, es el saber de este sujeto como sustancia, y de la sustancia como este saber de la actividad de aquél.—Lo único que hemos añadido aquí es, por una parte, la reunión de los momentos singulares, cada uno de los cuales expone en su principio la vida de todo el espíritu, y por otra, retener firmemente el concepto en la forma de concepto cuyo contenido ya se nos había dado en aquellos momentos, y dándosenos el concepto mismo en la forma de una figura de la autoconciencia.