Fenomenología del Espíritu
Fenomenología del Espíritu La naturaleza, los momentos y el movimiento de este saber se han dado, pues, de tal manera que son el puro ser-para-sí de la autoconciencia; es Yo el que es este yo y no otro, y que, igualmente, está inmediatamente mediado, o es yo universal cancelado y asumido.—Tiene un contenido al que diferencia de sí; pues él es la pura negatividad, o el escindirse; es conciencia. Este contenido, dentro de su diferencia misma, es el yo, pues es el movimiento del cancelarse a sí mismo, o la misma negatividad pura que el yo es. El yo, dentro de ese contenido en cuanto diferenciado, está reflejado dentro de sí; el contenido está concebido únicamente por el hecho de que el yo está cabe sí en su ser otro. Para dar indicaciones más determinadas de este contenido: éste no es otra cosa que el movimiento mismo que acabamos de enunciar; pues si ese contenido es el espíritu que se recorre a sí mismo de medio a medio, y por cierto, para sí, como espíritu, es por tener la figura del concepto en su objetualidad.