El mejor infarto de mi vida
El mejor infarto de mi vida A mà me provoca curiosidad la suerte del mundo en el que viviré hasta que me muera: me importan las guerras, los tornados, los mundiales de fútbol, las epidemias, los nuevos modelos de teléfonos y la eventual aparición de los extraterrestres. Pero todo esto me importa si pasa en un lapso de tiempo más o menos corto.
También me intriga (pero algo menos) si algo de todo esto ocurre y lo puede ver mi hija, aunque yo no esté. Pero más allá de esa fecha, que supongo que es la primavera del año 2100, el destino completo de la Humanidad me chupa bastante un huevo.
Hubo una vieja, búlgara y ciega, que vaticinó un montón de hechos increÃbles, incluida su propia muerte en 1996. Sus vaticinios empezaron a ocurrir hace años, y gracias a eso mucho de lo que dijo ya se cumplió: la desaparición fÃsica de Stalin en 1953, la caÃda de las torres gemelas en 2001 y el actual conflicto islámico en Europa, por ejemplo. Pero ella fue más lejos en el tiempo y también predijo una extraña epidemia de envejecimiento para 2088, el descubrimiento de los viajes temporales en 2280, la llegada de un nuevo profeta en 3871, la inmortalidad humana (como avance cientÃfico) en 4599, y el mismÃsimo fin del mundo, que según ella ocurrirá en una fatÃdica tarde del año 5079. Perdón por el spoiler.