El mejor infarto de mi vida
El mejor infarto de mi vida El otro día mi hija me preguntó cómo había que hacer para escribir una poesía, y entonces le improvisé un reglamento de diez pasos fundamentales. Le dije: «Nina, escuchá muy bien este decálogo para ser poeta». Si tienen hijos, nietos o sobrinos en la edad de la inocencia, pueden arrimarlos al monitor.
I
Hay que empezar por el principio: cada oración de una poesía se llama «verso». Después de cada verso bajá un renglón. Un grupo de cuatro versos se llama «estrofa». Después de cada estrofa bajá dos renglones y suspirá como si te doliera la panza, o como si hubieras comido huevo frito de noche.
II
Para escribir una poesía nunca tengas el pelo demasiado limpio. Si hoy te bañaste, mejor sentate a escribir mañana. Nunca escribas una poesía después de ducharte porque te va a salir una mala estrofa o un cuento o un dibujo o un formulario de responsable no inscripto de la AFIP.
III