Los Nueve Libros de la Historia
Los Nueve Libros de la Historia XX. No ignoro que algunos griegos, echándola de fÃsicos insignes, discurrieron tres explicaciones de los fenómenos del Nilo; dos de las cuales creo más dignas de apuntarse que de ser explanadas y discutidas. El primero de estos sistemas atribuye la plenitud e inundaciones del rÃo a los vientos Etésias, que cierran el paso a sus corrientes para que no desagüen en el mar. Falso es este supuesto, pues que el Nilo cumple muchas veces con su oficio sin aguardar a que soplen los Etésias. El mismo fenómeno debiera además suceder con otros rÃos, cuyas aguas corren en oposición con el soplo de aquellos vientos, y en mayor grado aun, por ser más lánguidas sus corrientes como menores que las del Nilo. Muchos hay de estos rÃos en la Siria; muchos en la Libia, y en ninguno sucede lo que en aquel.
XXI. La otra opinión, aunque más ridÃcula y extraña que la primera, presenta en sà un no sé qué de grande y maravilloso, pues supone que el Nilo procede del Océano, como razón de sus prodigios, y que el Océano gira fluyendo alrededor de la tierra.