Los Nueve Libros de la Historia
Los Nueve Libros de la Historia XVI. Pero a los demás peones, los que moran cerca del monte Pangeo, los Doberes, los Agrianes, los Odomantos y los habitantes en la misma laguna Prasiada, no los subyugó de ningún modo Megabazo, por más que a los últimos procuró rendirles sin llevarlo a cabo, lo cual pasó del siguiente modo. En medio de dicha laguna vense levantados unos andamios o tablados sostenidos sobre unos altos pilares de madera bien trabados entre sí, a los cuales se da paso bien angosto desde tierra por un solo puente. Antiguamente todos los vecinos ponían en común tos pilares y travesaños sobre que carga el tablado; pero después, para irlos reparando, hanse impuesto la ley de que por cada una de las mujeres que tome un ciudadano (y cada ciudadano se casa con muchas mujeres) ponga allí tres maderos, que acostumbran acarrear desde el monte llamado Orbelo. Viven, pues, en la laguna, teniendo cada cual levantada su choza encima del tablado donde mora de asiento, y habiendo en cada choza una puerta pegada al tablado que da a la laguna: para impedir que los niños, resbalando, no caigan en el agua, les atan al pié cuando son pequeños una soga de esparto. Dan a sus caballos y a las bestias de carga pescado en vez de heno; pues es tan grande la abundancia que tienen de peces, que sólo con abrir su trampa y echar al agua su espuerta pendiente de una soga, pronto la sacan llena de pescado, del cual dos son las especies que hay; a los unos llaman papraces y, a los otros tilones.