Los Nueve Libros de la Historia
Los Nueve Libros de la Historia XVII. Eran entretanto conducidos al Asia los peones de que se había apoderado Megabazo. Transportados aquellos infelices prisioneros, escoge Megabazo los siete persas más, principales que en su ejército tenía, y que a él solo le eran inferiores en grado y reputación, y los envía por embajadores a Macedonia, destinados al rey de ella, Amintas, con el encargo de pedirle la tierra y el agua para el rey Darío, pues tal es la forma del homenaje entre los persas. Muy breve es realmente el camino que hay que pasar yendo desde la laguna Prasiada a la Macedonia, pues dejando la laguna, lo primero que se halla es la famosa mina que algún tiempo después no redituaba menos de un talento de plata diario al rey Alejandro, y pasada la mina, sólo con atravesar el monte llamado Disoro, nos hallamos ya en Macedonia.