Los trabajos y los dÃas
Los trabajos y los dÃas 5.a Jamás cruces con tus pies las lÃmpidas aguas de rÃos sempiternos, sin antes hacer rogativas, mirando a la hermosa corriente, después de lavarte las manos en la bienamada agua blanca (266). Quien atraviesa un rÃo sin lavar su maldad y sus manos, con ese tal los dioses se irritan y le causan dolor más tarde (267).
6.a En festÃn abundante de los dioses, del tronco de cinco ramas no cortes con negro hierro lo seco de lo verde (268).
7.a No pongas nunca jarra de escanciar vino sobre la crátera (269), en tanto alguien babe: fatal destino sobre él se cierne (270).
8.a Cuando hagas casa, no la dejes sin terminar, no sea que sobre ella se pose y grazne la chillona corneja (271).
9.a De calderos con pies que no han sido ofrecidos a los dioses, no cojas nada de qué comer, o para lavarte: también en esto hay castigo (272).
10.a En lugar sagrado no hagas sentar—porque no es lo mejor—a un niño de doce años: ello hace al hombre no ser hombre—y tampoco a uno de doce meses: pues con esto ocurre lo mismo (273).
11.a En baño de mujer, no debe lavar su cuerpo un varón. Doloroso es también el castigo que a este, con el tiempo, aguarda (274).