La IlÃada
La IlÃada 243 —¡Diomedes Tidida, carÃsimo a mi corazón! Veo que dos robustos varones, cuya fuerza es grandÃsima, desean combatir contigo: el uno, Pándaro, es hábil arquero y se jacta de ser hijo de Licaón; el otro, Eneas, se glorÃa de haber sido engendrado por el magnánimo Anquises y su madre es Afrodita. Ea, subamos al carro, retirémonos, y cesa de revolverte furioso entre los combatientes delanteros para que no pierdas la dulce vida.
251 Mirándolo con torva faz, le respondió el fuerte Diomedes: