La IlÃada
La IlÃada 184 Dijo entonces el rey de hombres, Agamenón:
185 —Con agrado escuché tus palabras, LaertÃada, pues en todo lo que narraste y expusiste has sido oportuno. Quiero hacer el juramento; mi ánimo me lo aconseja, y no será para un perjurio mi invocación a la divinidad. Aquiles aguarde, aunque esté impaciente por combatir, y los demás continuad reunidos aquà hasta que traigan de mi tienda los presentes y consagremos con un sacrificio nuestra fiel amistad. A ti mismo lo te encargo y ordeno: escoge entre los jóvenes aqueos los más principales; y, encaminándoos a mi nave, traed cuanto ayer ofrecimos a Aquiles, sin dejar las mujeres. Y Taltibio, atravesando el anchuroso campamento aqueo, vaya a buscar y prepare un jabalà para inmolarlo a Zeus y al Sol.
198 Replicó Aquiles, el de los pies ligeros: