La Odisea - versión resumida
La Odisea - versión resumida En ese instante, Zeus envió un presagio escalofriante desde las montañas: dos águilas volaron sobre la multitud, miraron a los presentes con ojos que presagiaban la muerte y se desgarraron ferozmente el cuello con las garras antes de perderse en el horizonte. El adivino Haliterses interpretó el sangriento augurio asegurando que Odiseo estaba muy cerca y traerÃa la masacre a los pretendientes. EurÃmaco se burló de él en su cara, amenazando con imponerle una multa y reiterando que seguirÃan consumiendo los bienes del palacio hasta que Penélope cediera. Telémaco, ignorando las provocaciones, solicitó formalmente un barco rápido y veinte compañeros para su viaje. Méntor, un anciano al que Odiseo habÃa dejado a cargo de su hogar, se puso de pie para recriminar a los ciudadanos su silencio cómplice ante los abusos de los pretendientes. El insolente Leócrito se burló de él, afirmando que Odiseo encontrarÃa una muerte indigna si intentaba enfrentarse a tantos hombres, y disolvió abruptamente la asamblea.