La Odisea - versión resumida
La Odisea - versión resumida La conversación fue interrumpida por un suceso sobrenatural. Atenea, habiendo cumplido su papel de guía, se despidió bruscamente transformándose en un águila majestuosa que se perdió volando en el cielo, dejando a todos estupefactos. Néstor, maravillado al comprender que el joven príncipe viajaba bajo la protección directa de los dioses, ordenó un fastuoso sacrificio para la mañana siguiente: una novilla con los cuernos revestidos en oro puro. Tras el ritual, Telémaco fue bañado por Policasta, la hija menor del rey, quien lo ungió con aceites perfumados. Vestido con ropas resplandecientes, el príncipe subió a un carro junto a Pisístrato, y ambos jóvenes emprendieron a toda velocidad el viaje por tierra hacia Lacedemonia.