La Odisea - versión resumida
La Odisea - versión resumida Durante cuatro días, Odiseo trabajó frenéticamente derribando veinte árboles altos y construyendo una balsa sólida. Al quinto día, Calipso lo despidió con ropas perfumadas, vino, agua y provisiones, enviándole un viento cálido y favorable. Durante diecisiete días y sus noches, Odiseo navegó sin cerrar los ojos, guiándose por las Pléyades, el Boyero y la Osa Mayor. Al decimoctavo día, divisó las montañas de Esqueria, la tierra de los feacios. Parecía que la pesadilla había terminado.
Pero Poseidón regresaba de Etiopía. Al ver al hombre que había cegado a su hijo navegando tan cerca de la salvación, el dios del mar se enfureció. Con un golpe de su tridente, desató un huracán apocalíptico. Los cuatro vientos —Euro, Noto, Céfiro y Bóreas— colisionaron violentamente. El cielo se oscureció y el terror paralizó a Odiseo. Deseó haber muerto en Troya, luchando junto a Aquiles, donde al menos habría tenido un funeral digno y gloria eterna. Ahora moriría ahogado y olvidado. Una ola monstruosa barrió la balsa, rompiendo el mástil y lanzando a Odiseo a las profundidades. El peso de las ropas de Calipso casi lo arrastra al fondo, pero logró emerger, escupiendo agua salada, y se aferró desesperadamente a los restos de madera.