La Odisea - versión resumida
La Odisea - versión resumida El inicio de su maldición comenzó entre los escombros llameantes de Troya. Empujado por los vientos, su flota llegó a Ismaro, la tierra de los cícones, donde la codicia dictó su primer y fatídico error. Tras saquear la ciudad, masacrar a los hombres y tomar a las mujeres como botín, Odiseo ordenó a sus tropas una retirada inmediata. Sin embargo, sus hombres, embriagados por el vino y la victoria, se amotinaron en la playa, perdiendo un tiempo vital en devorar ovejas y bueyes frente a las olas. La arrogancia les costó la vida: al amanecer, los cícones supervivientes regresaron acompañados de sus vecinos del interior, feroces guerreros que luchaban a caballo, y que cayeron sobre los griegos en una cantidad tan vasta como las hojas en primavera. La batalla en la orilla se prolongó hasta el atardecer, cuando las filas aqueas colapsaron; Odiseo logró huir, pero tuvo que dejar atrás a seis hombres muertos por cada una de sus naves.
Con el corazón destrozado, zarparon, pero el dios Zeus, acumulando nubes oscuras, desató una tormenta de viento Bóreas que rasgó las velas de las naves en pedazos y los forzó a remar desesperadamente hacia la costa para no perecer. Tras reparar los daños, intentaron doblar el cabo de Malea, pero la furia del océano los arrastró a la deriva durante nueve agónicos días.