La Odisea - versi贸n resumida
La Odisea - versi贸n resumida Todo ocurri贸 tal como Hermes predijo. Entr茅 al palacio, Circe me ofreci贸 la copa envenenada y yo la beb铆. Cuando levant贸 su vara y me orden贸 ir a la pocilga, desenvain茅 mi espada y me abalanc茅 sobre ella. Aterrorizada, solt贸 un grito, se arroj贸 a mis pies y reconoci贸 qui茅n era yo, pues Hermes ya se lo hab铆a profetizado. Me invit贸 a su lecho, pero la obligu茅 a prestar el juramento inquebrantable de los dioses. Solo entonces permit铆 que sus doncellas me ba帽aran y me sirvieran un fest铆n. Sin embargo, me negu茅 a probar bocado hasta que no liberara a mis hombres. Conmovida, Circe los ungi贸 con un ant铆doto y, de las pieles de los cerdos, emergieron mis amigos, ahora m谩s j贸venes y fuertes que antes. Lloramos abrazados, y la propia diosa sinti贸 piedad.
Nos quedamos en Eea durante un a帽o entero, curando nuestras heridas, comiendo carne asada y bebiendo vino oscuro. Pero un d铆a, mis hombres me apartaron y me recordaron a 脥taca. Hab铆a llegado el momento de partir. Esa noche, en el lecho de Circe, le supliqu茅 que cumpliera su promesa de ayudarnos a volver. Su respuesta me hel贸 el alma: antes de ir a 脥taca, deb铆amos navegar hacia los confines del Oc茅ano, a la morada de Hades y la aterradora Pers茅fone, para consultar el esp铆ritu del adivino ciego Tiresias de Tebas. Llor茅 de desesperaci贸n, pero no hab铆a otra salida.