Los Miserables - Parte 2
Los Miserables - Parte 2 Todo sucedió como dijera Fauchelevent, y el viejo jardinero se fue cojeando tras la carroza, muy contento. Sus dos complots, uno con las religiosas y el otro con el señor Magdalena, habían sido un éxito. En cuanto se deshizo del enterrador, el viejo jardinero se inclinó hacia la fosa y dijo en voz baja:
- ¡Señor Magdalena!
Nadie respondió. Fauchelevent tembló. Se dejó caer en la fosa más bien que bajó, se echó sobre el ataúd y gritó:
- ¿Estáis ahí?
Continuó el silencio. Fauchelevent, casi sin respiración, sacó el formón y el martillo, e hizo saltar la tapa de la caja. El rostro de Jean Valjean estaba pálido y con los ojos cerrados. Fauchelevent sintió que se le erizaban los cabellos; se puso de pie y se apoyó de espaldas en la pared de la fosa.
- ¡Está muerto! -murmuró.
Entonces el pobre hombre se puso a sollozar.
- ¡Señor Magdalena! ¡Señor Magdalena! Se ha ahogado, bien lo decía yo. Y está muerto este hombre bueno, el más bueno de todos los hombres. No puede ser. ¡Señor Magdalena! ¡Señor alcalde! ¡Salid de ahí, por favor!
