Los Miserables - Parte 3
Los Miserables - Parte 3 - ¿Qué me daréis?
- Todo lo que quieras.
- ¿Todo lo que yo quiera?
- Si.
- Tendréis esas señas.
Bajó la cabeza; luego con un movimiento brusco tiró de la puerta y salió. Marius quedó solo.
Todo lo que había pasado desde la mañana, la aparición del ángel, su desaparición, lo que aquella muchacha acababa de decirle, un vislumbre de esperanza flotando en una inmensa desesperación, todo esto llenaba confusamente su cerebro.
De pronto vio interrumpida violentamente su meditación.
Oyó la voz alta y dura de Jondrette pronunciar estas palabras, que para él tenían el más grande interés.
- Te digo que estoy seguro y que lo he reconocido.