Los Miserables - Parte 3
Los Miserables - Parte 3 - El señor comisario de policía no está -contestó un ordenanza de la oficina-, pero hay un inspector que lo reemplaza. ¿Queréis hablar con él? ¿Es cosa urgente?
- Sí -dijo Marius.
El ordenanza lo introdujo en el gabinete del comisario. Un hombre de alta estatura estaba allí de pie, detrás de un enrejado, junto a una estufa. Tenía cara cuadrada, boca pequeña y firme, espesas patillas entrecanas, muy erizadas, y una mirada capaz de registrar hasta el fondo de los bolsillos.
Aquel hombre tenía un semblante no menos feroz y no menos temible que Jondrette; algunas veces causa tanta inquietud un encuentro con un perro de presa como con un lobo.
- ¿Qué queréis?
- Ver al comisario de policía.
- Está ausente, yo lo reemplazo.
- Es para un asunto muy secreto.
- Hablad.
- Y muy urgente.
- Entonces, hablad rápido.
Marius relató los sucesos. Al mencionar la entrevista de Jondrette con Bigrenaille, el policía asintió con la cabeza. Cuando Marius dio la dirección, el inspector levantó la cabeza y dijo fríamente: